Diciembre de 2024. El Manchester City venía de perder partido tras partido y Pep Guardiola necesitaba algo más que táctica para sacudir a su equipo.

Entonces habló de lo que más le dolía: su separación de Cristina Serra, después de más de 30 años juntos. “Me divorcié de la mujer más hermosa del planeta. ¿La amo? Por supuesto. ¿Me ama? Sí, pero hemos perdido la pasión”, les dijo a sus jugadores, según reveló el documental ‘A Beautiful Obsession’.

No fue un consejo táctico ni una arenga clásica. Fue un entrenador exponiendo su propia herida para dejar una lección: sea lo que hagas en la vida, hazlo con pasión, porque cuando esa pasión se pierde, se pierde todo. Sus jugadores lo escucharon en silencio.
