Y el tipo hasta le era infiel.
Betsy Ayala contó que durante años luchó con su peso y que, en su punto más alto, llegó a pesar alrededor de 118 kilos. Mientras ella intentaba sentirse mejor consigo misma, descubrió algo que terminó de romper la relación: su esposo no solo la engañaba, también se burlaba de su cuerpo a sus espaldas y la llamaba “vaca” en mensajes con otras personas.
Ese golpe fue el punto de quiebre. Betsy decidió cambiar sus hábitos, comenzó a hacer ejercicio y modificó su alimentación hasta bajar cerca de 46 kilos.

Pero el cambio más importante no fue solo físico. También decidió terminar con el matrimonio y alejarse de una relación que, según contó, había dañado mucho su autoestima.
Terminó perdiendo peso, sí, pero también se quitó de encima a alguien que la hacía sentir peor consigo misma.
