Soudi Al Nadak no pide permiso ni se disculpa.


Creció en la campiña inglesa y, hacia los 20 años, se mudó a Dubái. Allí conoció a Jamal Al Nadak, un empresario emiratí de familia adinerada. Se casaron en 2020 y llevan seis años juntos. Ella misma ha dicho que se casó por dinero.


Ahora cuenta que consiguió algo más: según el titular del Daily Mail, logró que su marido millonario aceptara pagarle $320.000 dólares por cada bebé que tenga. Un trato que convierte la maternidad en una cláusula con precio exacto.


Las críticas no tardaron en llegar. Y a ella parece no importarle: asegura que no le preocupa lo que digan y que se lo merece.


¿Un acuerdo entre adultos que solo les incumbe a ellos o una forma de entender el amor que cuesta aceptar?
