¿Alguna vez has caminado sobre una rejilla o una alcantarilla en la calle y has pensado qué pasaría si cede y caes? Algo parecido le pasó a Donike Gocaj, una madre de 56 años que vivió la peor pesadilla de cualquier neoyorquino.

Al bajarse de su auto frente a la lujosa tienda Cartier en Manhattan, dio un par de pasos y literalmente desapareció del mapa. Cayó al vacío por una alcantarilla abierta de entre 3 y 4 metros de profundidad. Estaba sin conos ni barricadas de protección.


“¡Me muero, me muero!”, gritaba desesperada desde el fondo. Testigos aseguran que abajo había agua hirviendo y vapor. Aunque los rescatistas llegaron en minutos, la sacaron inconsciente y falleció en el hospital. La empresa Con Edison alega que un camión movió la tapa apenas 12 minutos antes.

