Yamileth Gutiérrez tenía 4 años y venía de La Mosquitia, una región remota de Honduras. Su madre, Lesia, la llevó hasta San Pedro Sula con una sola esperanza: que se curara.
La niña pasó 16 días internada en el Hospital Mario Catarino Rivas. Según contó su madre a medios hondureños, recibió el alta unos cuatro días antes de morir, todavía con fiebre.

En esos días dejó de comer. Solo pedía yuca.
Lesia no tenía dinero para comprarla. Lo recordó entre lágrimas: “Hija, no tengo dinero para comprar yuca”.
El miércoles 14 de octubre de 2026, desde las cuatro de la mañana, Yamileth empezó a tener síntomas como vómitos, entre otros. Ella le pidió que no la llevaran otra vez al hospital.
Horas después, en la Terminal Metropolitana de San Pedro Sula, la niña murió en brazos de su madre, envuelta en una cobija. Pasajeros grabaron la escena y la imagen recorrió el país.

La familia es de muy bajos recursos. Las municipalidades de San Pedro Sula y La Ceiba se sumaron para que Yamileth fuera velada en La Ceiba.
No pedía un juguete ni un milagro. Pedía un plato de comida.
Descansa en paz, pequeña Yamileth. 🕊️

