Un delicado caso de salud buco-auditiva expone los graves peligros latentes de utilizar elementos punzantes para la higiene personal diaria. La afectada, de nombre Skye van Rensburg de 21 años de edad, se lesionó inicialmente el tímpano izquierdo al introducir un bastoncillo de algodón mientras se duchaba en su hogar.

La paciente residente de Winsford en la región de Cheshire padeció de inmediato dolores punzantes que se extendieron por su cuello y un tinnitus constante, una percepción persistente de zumbidos o ruidos en los oídos, parecido al choque de estructuras metálicas.

La situación afectó su rutina impidiendo que escuchara los llamados nocturnos de su pequeño hijo, hasta que asistió a un centro de audiología para retirar el tapón de cerumen.
