“Yo estaba en pleno divorcio.” Así arrancó David Trezeguet su relato sobre diciembre de 2011, el mes en que un campeón del mundo con Francia decidió bajar a la B Nacional.
El proceso de separación, aclaró, había empezado en 2010, y desde entonces se había trasladado a Emiratos Árabes Unidos para evaluar si la relación todavía tenía arreglo. Pero entonces apareció River, un gigante herido tras el descenso, y todo lo demás pasó a segundo plano. No lo conversó con su mujer. Según contó, la decisión fue directa: “Me voy a River y me voy a Argentina. No hubo modo y al mes firmé el acuerdo de divorcio”.

Llegó con 34 años, a préstamo por un año y con un sueldo muy inferior al que cobraba en Europa y en Emiratos. Dijo que firmó antes de un River-Boca, que no tuvo el acompañamiento de su pareja y que la decisión terminó empujándolo a concretar el divorcio. Sobre los rumores de pelea con Cavenaghi y el Chori Domínguez, los desmintió: aseguró que el respeto fue “extraordinario” y que todos remaban hacia el ascenso, que llegó en la temporada 2011/12 con Matías Almeyda como DT.
Hoy tiene un cargo institucional en el club. ¿Valió la pena el costo?

