Messi no siempre gana con la pelota. Su fundación aportó 2,6 millones de euros que hacían falta para terminar de financiar un centro en ayuda del cáncer infantil, dentro del Hospital Sant Joan de Déu.

Junto a la Fundación Stavros Niarchos, completó una obra que costó casi 30 millones de euros y que hoy funciona como uno de los centros más avanzados del mundo contra el cáncer infantil.

El edificio tiene más de 5.100 metros cuadrados y reúne diagnóstico, tratamiento, investigación y acompañamiento familiar bajo un mismo techo.
Desde que abrió sus puertas, atiende a unos 400 niños por año. Messi puso su nombre y su plata donde más se necesitaba: en la salud de los que menos pueden esperar.
