Hay actos de crueldad que cuesta entender incluso después de conocer la explicación.
Laura Cunliffe fue condenada en Reino Unido después de meter a Mowgli, su gatito de apenas cuatro meses, dentro de un microondas porque creyó que había atacado a su pez dorado.
Según se explicó durante el juicio, Cunliffe encendió el aparato y dejó al pequeño animal dentro durante aproximadamente un minuto. Aunque Mowgli salió con vida, falleció alrededor de 90 minutos después debido a las lesiones que sufrió.

El tribunal calificó lo ocurrido como un acto de “crueldad absolutamente horrenda” y la condenó a 14 semanas de prisión. Además, le prohibieron tener animales de por vida.
El caso ocurrió en Reino Unido en 2014 y causó una fuerte indignación precisamente por la vulnerabilidad del animal y por el motivo que desencadenó el castigo.
