Maddicyn Brokenshire de 28 años enfrentó un embarazo de alto riesgo en Nueva Zelanda debido al síndrome de bridas amnióticas.

Esta inusual afección ocurre cuando hebras del saco amniótico se enredan en el cuerpo del feto limitando su crecimiento. El pequeño Ollyver James Ross Brokenshire nació mediante cesárea de urgencia con bandas presionando su cráneo, lo que impidió su respiración inicial.

Tras 11 minutos de reanimación y una estancia crítica en la unidad de cuidados intensivos neonatales, el bebé logró estabilizarse. Actualmente, con 8 meses de vida, su evolución es favorable demostrando una recuperación notable tras superar un escenario médico donde las probabilidades de supervivencia eran mínimas.
