Jaca tiene 14.000 habitantes y, a los 18 años, a Georgina Rodríguez se le quedó chico. 🎒

Su madre no le dio un discurso motivacional ni un plan de vida armado: le dio 100 euros y la dejó ir. Con eso llegó a un hotel cerca de Barbastro, cobró su primer sueldo y aprendió a pagar un alquiler sola.

De ahí pasó a Madrid soñando con estudiar Administración de Empresas, dejó su currículum en Inditex y terminó detrás del mostrador de Massimo Dutti, mirando de reojo las vitrinas de la Milla de Oro como quien mira un museo que no puede pagar.

Después vino Inglaterra de niñera para aprender inglés, el regreso a España y un trabajo como dependienta en Gucci que cambiaría todo: ahí conoció a Cristiano Ronaldo. Ella misma lo resume sin dramatismo: disfrutó igual sirviendo menús de diez euros en Graus que hoy vendiendo su nombre al mundo.

Lo único que extraña de esa vida anterior es algo que el dinero no puede devolverle: caminar por la calle sin que nadie la reconozca. 🇦🇷


