“Cuando triunfen, no se olviden de su madre y de su padre”. Ese fue el consejo que un padre repitió durante años a sus hijos mientras hacía todo lo posible por poner comida en la mesa. Hoy, tras ser diagnosticado con cáncer en etapa 4, esas palabras se convirtieron en el mayor motor de su hijo para seguir luchando.

La historia fue compartida por Amirul, un joven de Malasia que decidió dedicarle un emotivo homenaje a su padre, a quien llama cariñosamente “Abah” (papá). En una publicación viral, recordó los enormes sacrificios que hizo durante décadas para sacar adelante a su familia.

Según contó, su padre trabajó como supervisor de una fábrica, guardia de seguridad, chef, repartidor, asistente de logística e incluso administró una joyería.

También vendió arroz con pollo en un mercado nocturno, repartió paquetes utilizando su automóvil y llegó a transportar cocos y productos agrícolas desde plantaciones para ganar dinero extra. Nunca se quejó; solo repetía que cualquier esfuerzo valía la pena mientras sus hijos no pasaran hambre.

Sin embargo, los años de esfuerzo también estuvieron marcados por los golpes. Cuando administraba una joyería, fue víctima de una estafa con oro falso perpetrada por uno de sus propios clientes, lo que dejó a la familia en una complicada situación económica. Aun así, siguió aceptando cualquier trabajo que encontrara para mantener a su esposa e hijos.

Tiempo después comenzaron los problemas de salud. Sufría constantes dificultades para respirar e hinchazón en las manos y los pies, hasta que los médicos confirmaron el diagnóstico más duro: cáncer en etapa 4.

La enfermedad dañó gravemente sus riñones, por lo que ya no podía recibir quimioterapia y tuvo que comenzar un tratamiento de diálisis tres veces por semana. Meses después también empezó a sufrir sangrados continuos en la boca.

A pesar de todo, Amirul asegura que su padre nunca dejó de mostrarse fuerte.

“Este es mi Ultraman”, escribió, comparándolo con el héroe japonés que siempre encuentra la manera de proteger a los demás.
Incluso ahora, cuando ya no tiene la fuerza de antes, sigue animando a sus hijos a salir adelante y a no olvidar nunca a quienes los criaron.
