“Mi único miedo era no ver crecer a mi hija” A esta mujer le dijeron que era “solo la perimenopausia”: Resultó ser un cáncer terminal y luchó como pudo para quedarse junto a su pequeña

Por Alexander López
9 September, 2026

Kelly Hashemi tenía casi 40 años cuando empezó a sangrar entre periodos, a hincharse y a sentir una ansiedad que no la dejaba dormir.

Los médicos le dijeron que era perimenopausia. Nadie pidió un escáner. Fue ella, por cuenta propia, quien pagó uno de forma privada en julio de 2022 — y ahí apareció la verdad: cáncer de ovario en etapa tres, ya extendido por su cuerpo.

La cirugía que le hicieron fue brutal: le abrieron desde el cuello hasta el hueso pubiano, le quitaron el útero completo, parte del hígado, la vejiga y el diafragma. Dos semanas en cuidados intensivos.

Meses de rehabilitación. Cuando por fin volvió a dar clases en Newcastle High School for Girls, siete semanas después un nuevo escáner confirmó lo peor: el cáncer había vuelto.

Le dieron dos opciones. Con cirugía, un año de vida. Sin ella, apenas unos meses. Kelly, maestra de primaria de Gateshead, eligió el bisturí otra vez — no por esperanza de curarse, sino por ganarle tiempo a la muerte y quedarse un poco más junto a Tabitha, su hija de 13 años.

Murió en el hospicio St Bede’s, donde pasó sus últimos tres meses. Su marido, Arya, corrió el Great North Run para esa misma casa que la cuidó hasta el final.

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