Un niño de 3 años, descalzo, jugaba con un patinete cerca de una calle con tráfico en Londres. Nadie lo vigilaba.
La mujer a su cargo estaba desplomada contra unas rejas, junto a un hombre inconsciente. Era Mahrah Al Nahyan, de 32 años, miembro de la familia gobernante de Abu Dhabi por matrimonio. Unos transeúntes se dieron cuenta de que el pequeño estaba solo, lo cuidaron y avisaron a la policía. Uno de ellos grabó un video donde ella aparece tumbada en la acera, rodeada de juguetes, entre ellos un patinete y un avión.

Según los relatos del juicio, tardó unos 30 minutos en responder cuando llegaron los agentes. Al despertar, habría gritado: “Esto no es un matadero, ¿por qué te importa tanto?”. En sus bolsos hallaron parafernalia de drogas, pero ninguna sustancia. Su defensa asegura que ese día no consumió y que sigue un tratamiento de adicciones desde julio.
El 13 de octubre se declaró culpable de negligencia infantil. La condena: una orden comunitaria de dos años con rehabilitación y una multa. ¿Te parece suficiente?

