No fue una entrevista ni una campaña. Fue un comentario.

Una seguidora le escribió a Karol G que se la veía muy relajada, sin esa presión de andar con lo más nuevo en la mano. La Bichota no esquivó el tema ni lo adornó. Contestó corto y directo: “de hecho es el 14”. Su celular es el iPhone 14, ese que muchos ya consideran viejo cuando apenas lleva unos años en el mercado.

La respuesta corrió de inmediato. Porque si la mujer que llena estadios y figura entre las artistas más exitosas y millonarias del planeta no siente ningún apuro por renovar su teléfono, la pregunta se vuelve inevitable para el resto: ¿cuánto de esa fiebre por cambiar de modelo cada año es necesidad y cuánto es costumbre?

Tal vez la verdadera comodidad no está en tener lo último, sino en no sentir que lo necesitas.

