En Brasil, el pasado domingo 6 de abril de 2026, el sacerdote Eduardo Senna organizó una rifa en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe para recaudar fondos, con un auto 0 km como premio.

Durante el sorteo, los boletos fueron lanzados al aire… y fue el propio cura quien atrapó uno. Al revisarlo, no lo podía creer: era el suyo.

El momento generó risas y celebración entre algunos asistentes, pero también desató dudas en redes, donde muchos cuestionaron que quien organiza participe en la rifa. Ante la polémica, el sacerdote aseguró que todo fue transparente y anunció que se realizará un nuevo sorteo sin sus boletos.


Porque sí… a veces la fe mueve montañas, pero también puede ganarse un auto.
