
Millie ya cuidaba de Daisy antes de que naciera, incluso de su propio padre. Nadie podía acercarse a su pequeña adorada, a su hija de otra raza.
La husky ya lo había hecho con los otros 2 niños de la familia, y el patrón siempre era el mismo, como si fuera una promesa que se hizo a sí misma: cuidar de esos niños como si fueran suyos.
Así, la familia disfrutó de su amor y cuidado por largos años, años que al final tiñeron su cara de blanco y nublaron su mirada, mas nunca su corazón.
Millie partió el año 2025, dejando un gran vacío en su familia. Pero no sin antes cumplir su promesa: cuidar a los más pequeños de la familia hasta su último aliento. 🥺💔



