Minnie Woolsey nació alrededor de 1880 en Rabun County, Georgia, con una condición que en su época nadie sabía nombrar.

Los historiadores creen que tenía síndrome de Seckel, un trastorno genético tan raro que hoy sigue siendo objeto de estudio médico. Provoca microcefalia, baja estatura extrema y rasgos faciales muy particulares: mandíbula retraída, nariz prominente, ausencia total de dientes. Minnie también era calva y tenía una discapacidad visual severa, casi ceguera.

Un empresario de espectáculos ambulantes la descubrió y la convirtió en atracción de sideshow bajo el nombre de ‘Minnie Ha Ha’. Años después, el director Tod Browning la llevó a Hollywood para su película Freaks (1932), donde quedó inmortalizada como Koo-Koo, the Bird Girl. Nadie sabe con certeza cuándo murió: los registros la ubican viva después de 1960, y luego, silencio total.

