Lily Allen lo dijo entre risas, pero no bromeaba. 🎤
La cantante británica, de 38 años, confesó en el podcast Radio Times que sus hijas Ethel Mary y Marnie Rose, que tiene con su exmarido Sam Cooper, “arruinaron totalmente” su carrera como estrella del pop. “Las amo y me completan, pero en términos de estrellato, lo arruinaron por completo”, dijo.

Después fue más lejos: aseguró que le molesta profundamente cuando le dicen que las mujeres pueden tenerlo todo, porque para ella eso simplemente no es cierto.

Detrás de la frase hay una herida antigua. Allen contó que sus padres, el actor Keith Allen y la productora Alison Owen, estaban “bastante ausentes” durante su infancia, mientras ella y su hermano Alfie Allen —actor de Game of Thrones— vagaban solos por el mercado de Portobello. “Eso dejó cicatrices desagradables que no estoy dispuesta a repetir”, explicó.


Por eso eligió pausar su carrera y priorizar a sus hijas, aunque eso significara resignar el éxito que ya había alcanzado. 💭 ¿Renunciar a la fama por los hijos es sacrificio o es lo que toda madre debería poder elegir sin culpa?

