Detrás de cada gol de Romelu Lukaku hay una imagen que pocos conocen: su madre y su padre mirando el plato vacío, eligiendo no comer para que sus dos hijos sí pudieran hacerlo. 🍽️

El delantero belga lo confesó en el Festival dello Sport ante La Gazzetta dello Sport, donde recibió el premio Giacinto Facchetti. Creció en los barrios humildes de Bruselas después de que su padre, exfutbolista profesional, se retirara cuando Romelu tenía apenas 6 años.

Con el ingreso familiar desaparecido, a su madre Adolphine le diagnosticaron diabetes y tuvo que trabajar en restaurantes llevando a los niños consigo tras los partidos. Esa situación duró una década entera, hasta que Lukaku debutó con el Anderlecht a los 16 años y pudo devolverle algo a su familia. 💪

Hoy, cada vez que marca un gol, forma una “A” con las manos. Es por Adolphine. Por la mujer que se quedó sin cenar para que él pudiera llegar hasta aquí. 🙌

