Tony Ferguson no habló con la prensa. Habló con su madre. El ex peleador de UFC despidió a Vera Padilla Ferguson en un velorio donde apenas podía sostenerse en pie.

No delegó nada: él mismo ayudó a enterrarla, y hizo guardia en su funeral. Después escribió las palabras que quizás no pudo decir mirándola a los ojos. “Misión cumplida”, le dijo. “Te amamos, mamá”.

En su mensaje recordó algo que ella le repetía desde niño: si quieres amor, da amor; si quieres felicidad, da felicidad. Una frase simple que ahora carga con todo el peso de una despedida.
Tony agradeció haber pasado esos últimos días junto a ella antes de enterrarla, tiempo que ya no se recupera, pero que él no quiso dejar pasar.
