Mohammad tiene más de 50.000 lápices y puede encontrar cualquier tonalidad en cuestión de segundos gracias a su prodigiosa memoria

Por Carlos Valencia
8 October, 2026

Tres metros cuadrados. Ese es todo el espacio que tiene Mohammad Rafi en el Gran Bazar de Teherán, Irán.

Ahí, entre estanterías abarrotadas hasta el techo, guarda más de 50.000 lápices de colores repartidos en unas 200 tonalidades distintas. Su tienda, Medad Rafi, lleva más de 35 años abierta y en ese tiempo él ha reunido verdaderas piezas de colección, algunas con hasta 70 años de antigüedad.

Pero lo que de verdad asombra no es la cantidad, sino cómo se mueve entre ella. No hay catálogo, no hay buscador ni sistema de inventario: solo su memoria. Si alguien le pide un tono exacto, Rafi lo localiza en cuestión de segundos, como si cada lápiz tuviera su lugar marcado en un mapa que solo él puede ver.

Por eso su minúsculo local se convirtió en parada obligada para artistas, diseñadores y coleccionistas que llegan desde distintos rincones del mundo. Buscan el matiz perfecto y, de paso, se llevan la imagen de un hombre que convirtió un cuarto diminuto en un archivo de color.

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