Tenía apenas 16 años cuando se fijó en ella. Era 2019 y Moisés Caicedo todavía era un chico más de Santo Domingo de los Tsáchilas, sin fichajes millonarios ni Copa América en el horizonte.

Paola Salazar tampoco imaginaba que años después ganaría un concurso de belleza, ni que su historia sería comparada con la de Lionel Messi y Antonela Roccuzzo.
Se conocían del barrio, se enamoraron sin cámaras, sin cláusulas ni prensa. El fútbol lo cambió todo para él: Independiente del Valle, después el Brighton, y finalmente el fichaje récord al Chelsea que lo puso en boca de medio mundo.

Ella nunca se bajó del barco. En 2023 tuvieron a su primera hija, y hoy Moises es una estrella mundial, Paola sigue siendo la misma chica que lo eligió antes de que fuera nadie.
Los Messi ecuatorianos, le dicen. Pero la verdad es más simple: dos adolescentes que se quisieron y nunca soltaron la mano, ni siquiera cuando el mundo empezó a mirar.
