Todo empezó con un dolor de cabeza…😢
Moisés Ponce Mendoza, un adolescente de Carolina del Norte, Estados Unidos, llegó un viernes por la noche al hospital de Burlington con ese único síntoma.

Un médico lo revisó, le dijo a la familia que podían volver a casa, y nadie sospechó que dentro de su cráneo ya avanzaba una infección letal.
Para la mañana siguiente, su madre tuvo que dejar el trabajo y correr con él al hospital de la Universidad de Carolina del Norte a las 7 de la mañana.

Ahí llegó el diagnóstico que cambió todo: Naegleria fowleri, la ameba conocida como “comecerebros”, había entrado por su nariz —probablemente durante un baño en agua dulce— y comenzó a destruirle el tejido cerebral, provocando inflamación e infección severa.

Moisés cayó en coma mientras los médicos intentaban frenar un daño que ya era irreversible. Perdió la batalla el lunes 1 de agosto.

Menos de diez personas al año contraen esta infección en Estados Unidos, y la mayoría no sobrevive más de cinco días desde que aparece el primer síntoma.

Su madre, Mónica Mendoza, describió a su hijo como un joven “lleno de vida” 💔🕊️
