Rescue Ink era un grupo de rescate animal con sede en Nueva York, integrado por motociclistas, culturistas, ex militares y antiguos agentes de la ley. Su apariencia imponía: cuerpos grandes, tatuajes, chaquetas negras y una presencia que llamaba la atención apenas llegaban a un lugar.

Su trabajo estaba enfocado en animales maltratados o abandonados. Investigaban denuncias de crueldad, confrontaban a presuntos abusadores, colaboraban con refugios y ayudaban a retirar perros, gatos, caballos y otros animales de situaciones peligrosas. También se les vinculó con acciones contra peleas ilegales de perros.

La televisión los llevó a una audiencia mayor con Rescue Ink Unleashed, donde se veía su estilo directo y poco convencional. En pantalla parecían una banda ruda llegando a una casa. Al final de cada rescate, la imagen que quedaba era otra: manos tatuadas cargando animales asustados.

