Una mujer china llamada Zhao vivió durante casi 48 años con una bala alojada en la cabeza sin saberlo. Todo comenzó en 1967, cuando tenía 14 años y sintió un fuerte golpe en la sien mientras caminaba por la calle.

En ese momento pensó que alguien le había lanzado una piedra, así que su familia solo limpió la herida y siguió con su vida. Décadas después, Zhao comenzó a sufrir dolores de cabeza, problemas respiratorios y una constante sensación de congestión nasal, sin conocer la causa.

Así fue hasta que médicos del Hospital de la Universidad Médica de China descubrieron que tenía una bala de 2,5 centímetros incrustada cerca de la cavidad nasal. Finalmente, la extracción fue un éxito y la mujer sobrevivió a un caso muy extraño que deja más preguntas que respuestas.

