Casandra Ochoa, jefa de guardia en el Hospital Italiano de Córdoba, desató una tormenta en redes tras admitir que no siempre cocina para su hija de cuatro años.


Lejos de pedir disculpas, la médica y magíster en psiconeuroinmunoendocrinología aseguró que su salud mental es prioridad. Casandra explicó que, tras jornadas de 24 horas de guardia, prefiere usar su energía para jugar y conectar emocionalmente con su pequeña, antes que encerrarse horas frente a la hornalla por imposición social.

La profesional denunció un doble estándar: “Si un hombre dice que no cocina, lo aplauden; a una mujer la destruyen”. La mujer, sostiene que delegar tareas no es abandono, sino una forma de ser una madre más presente. ¿Es el sacrificio eterno el único camino para ser una “buena madre” o estamos ante el fin del mandato doméstico?
