En TP Nagar, un barrio de Meerut, India, una mujer llamó a la policía el lunes 2 de febrero con una frase que paralizó a toda la cuadra: su hijo había caído en el desagüe.
En minutos llegaron patrullas, equipos municipales y hasta excavadoras JCB. Durante casi tres horas removieron años de basura, lodo y escombros que nadie había tocado, buscando un cuerpo que nunca estuvo ahí. No había ningún niño atrapado. La mujer terminó admitiendo que inventó todo porque ese desagüe llevaba años obstruido y ninguna queja vecinal había servido para que lo limpiaran.

Las autoridades calificaron la llamada como un abuso de los servicios de emergencia, pero el resultado quedó a la vista de todos: el desagüe terminó completamente limpio, algo que ni reclamos ni denuncias habían logrado antes. El caso dividió opiniones en redes entre quienes vieron una madre desesperada por seguridad y quienes vieron un peligroso mal uso de recursos que debían estar disponibles para emergencias reales.
