Kayley Boda, una joven de 22 años de Manchester, Reino Unido, fue diagnosticada con cáncer de pulmón tras más de 7 años vapeando, hábito que comenzó a los 15.

Todo partió con síntomas que ignoró, como tos con mucosidad oscura, hasta que empezó a expulsar sangre y acudió al médico.

Aunque al inicio le dijeron que por su edad no parecía grave, exámenes confirmaron cáncer y tuvo que someterse a una cirugía donde le extirparon parte del pulmón, además de quimioterapia.

Logró quedar libre de la enfermedad por un tiempo, pero en marzo de 2026 el cáncer volvió en la zona pulmonar, y los médicos le dieron cerca de 18 meses de vida. Ahora busca tratamiento y advierte sobre los riesgos del vapeo.
