Una simple croqueta para perros terminó destruyendo la vida de Jayme Stephen, una mujer de 39 años de New Pitsligo, en Aberdeenshire, Escocia. Todo ocurrió en octubre de 2024, cuando accidentalmente pisó el alimento de su mascota y sufrió una pequeña herida en el pie.

Aunque parecía algo menor, la lesión se convirtió en una infección devastadora debido a la diabetes tipo 1 y el daño nervioso que padecía. En solo cinco días desarrolló sepsis y necrosis, por lo que fue hospitalizada de urgencia y sometida a tres operaciones.

Los médicos intentaron salvar su pierna, pero finalmente tuvieron que amputársela para impedir que la infección siguiera avanzando por su cuerpo.

