Stephanie Germino tenía 27 años y ningún diagnóstico de cáncer.

Pero un examen de sangre confirmó lo que su familia ya sospechaba: era portadora del gen BRCA1, el mismo que su madre heredó y que había marcado a su abuela con dos cánceres de mama.

En octubre de 2021, en el Tampa General Hospital, en Florida, decidió adelantarse a la enfermedad y se sometió a una doble mastectomía preventiva.


Amamantó a su hijo Josiah, hoy de 6 años, antes de entrar a cirugía. Su pareja Diana la acompañó en cada paso. Y a diferencia de su madre, que sí optó por reconstruirse, Stephanie eligió quedarse plana: sin implantes, sin disimular las cicatrices.


Hoy, desde @theebooblessbabe, cuenta su historia para que otras mujeres con el mismo gen sepan que existe otro camino, aunque eso también le haya traído comentarios de odio en redes.
