Julie Trahearn tenía 54 años y no había aceptado el fin de su relación, terminada en noviembre de 2022.
El rencor la llevó primero al acoso. Un tribunal de West Midlands la condenó y la encarceló por perseguir a su ex. Aun así, durante ese tiempo averiguó la dirección de la nueva pareja de él en Leeds Road, Lofthouse, en Wakefield. Antes del ataque, la pareja ya vivía con miedo: les había enviado una avalancha de emails y cartas con amenazas.

En la madrugada del 11 de julio de 2023 reclutó a un conductor y recorrió más de 160 kilómetros desde Birmingham. Llevaba guantes de goma y líquido inflamable en botellas de plástico. Para esquivar las cámaras de reconocimiento de matrículas, pegaron cinta sobre una letra del coche y convirtieron una P en una R. Según la información publicada, usó el líquido para incendiar el vehículo de la pareja y también la casa; el titular del Yorkshire Evening Post asegura que ocurrió mientras su ex dormía.
La jueza Anesh Pema fue tajante: “Planificó cuidadosamente sus acciones ese día. Fue claramente un ataque de venganza”. Trahearn fue declarada culpable de dos cargos de incendio con intención de poner en peligro vidas y recibió una condena extendida de casi nueve años en el Leeds Crown Court. El conductor también fue declarado culpable y espera sentencia.

