Casi medio siglo después, la justicia volvió a abrir una historia marcada por el horror. El 6 de junio de 1978, en Thornton Heath, Londres, la pequeña Andrea Bernard, de solo 5 años, sufrió quemaduras brutales tras ser obligada a entrar en una bañera con agua hirviendo.

Su cuerpo, consumido en un 50%, no resistió y murió semanas después, el 13 de julio. Durante décadas, el caso quedó en sombras, hasta que en 2022 fue reabierto.

Hoy, su madrastra Janice Nix, de 66 años, enfrenta cargos en tribunales, negando su responsabilidad mientras el pasado vuelve a arder con fuerza.

