Existen despistes…y despistes.

Lo que debía ser una cirugía para tratar un tumor terminó convirtiéndose en una pesadilla para Ana Ormeño, una mujer de 54 años de Quillón, en la región de Ñuble, Chile. A comienzos de mayo de fue operada en el Hospital Clínico Herminda Martín de Chillán, pero poco después comenzó a sufrir intensos dolores y vómitos.

Tras varios exámenes, un escáner reveló la causa: una pinza quirúrgica de 14 centímetros había quedado olvidada dentro de su cuerpo. El objeto provocó una obstrucción intestinal y dañó parte de su intestino delgado, por lo que debió ser sometida a una nueva cirugía de urgencia en la que le extrajeron 50 centímetros de intestino.

Su familia denunció una presunta negligencia médica y se encuentra evaluando acciones legales.

