Christopher Travis Jones fue a buscar a sus hijos a la guardería. No sabía que sería la última vez.

Mindy Osteen, de 34 años y madre de esos mismos niños, lo esperaba en Starke, Florida. Le disparó varias veces frente al vehículo donde estaban los menores, en 2025. Después se declaró culpable ante la corte, sin dar mayores explicaciones sobre lo que la llevó a ese momento.

La jueza fijó una cifra que equivale, en la práctica, a una cadena perpetua: 100 años de prisión. Osteen pasará el resto de su vida encerrada, mientras sus hijos crecen con el recuerdo de haber estado ahí, dentro del auto, cuando todo pasó.

