Durante 17 años, Stephanie peinó su cabello de una sola forma: una cola alta, en el centro de su cabeza que le permitiera esconder lo que crecía debajo.

Era un bulto que, con el tiempo, alcanzó el tamaño de una pelota de béisbol. Le cambió la vida sin que nadie lo notara: evitaba acercarse a la gente y hasta pospuso su boda por miedo a que se le viera. Cuando finalmente consultó a la dermatóloga Sandra Lee, la famosa Dr. Pimple Popper, la respuesta fue menos aterradora de lo que imaginaba: se trataba de un quiste pilar, una lesión benigna que se forma en el folículo piloso y que puede crecer durante años sin dar señales de alarma.

El procedimiento quedó registrado en el episodio “My Head Laid An Egg”. Ahí, frente a cámaras, Stephanie vio desaparecer en minutos lo que había cargado durante casi dos décadas.

