Ir a un lugar público a disfrutar de unas vacaciones no debería significar pasar un mal rato, sin embargo, esto fue lo que le tocó a una mujer cuando intentó acampar en una playa de Venezuela. Ella fue con su familia a disfrutar de las olas, la arena, pero… hubo quienes se lo impidieron. Un grupo de inadaptados estaban haciendo un escándalo con una fuerte música proveniente de su vehículo.

La mujer fue a encararlos y a pedirles de buena manera que por favor le bajaran el volumen a la música, ella estaba con un niño con autismo, y ellos suelen ser más sensible a estos decibeles. No obstante, la empatía no reinó. La reacción del grupo fue negativa e incluso desafiante. Decidieron hacer caso omiso a la petición.

Y por si fuera poco, optaron por subir el volumen de lo que estaban escuchando para desafiar y molestar aún más al resto de personas que trataban de disfrutar de sus vacaciones. El video ha causado enorme repudio en el país tropical debido a la falta de regulaciones para controlar estas conductas que generan contaminación sónica. Acá el video de lo ocurrido:
