Las emociones no siempre son tan fáciles de controlar. Nuestra generación aparentemente es la primera que está empezando a tomar en serio la psicología, el ir a terapia y atender todos esos problemas a los que anteriormente no se les daba importancia. Este caso es un ejemplo de a lo que puede llevar un desequilibrio emocional.

Una mujer sobrepasó todos los límites rompiendo el vidrio de un auto para enfrentarse a un hombre. A simple vista, da la impresión que se trataba de su expareja. Notoriamente como vemos en el clip las personas se conocían, pero no sabemos a detalle su vínculo por la brevedad del mismo.

La chica le gritaba cosas pero hubo algo que destacó a lo largo de todo el clip: la calma del caballero. Mientras la mujer incluso lo perseguía mientras él trataba de huir de la situación en su vehículo, él nunca fue más allá ni cedió ante sus provocaciones. No devolvió la agresividad en ninguna forma. Acá el video de lo sucedido:
