Mujer quiso construir una piscina en su casa y encontró los restos de más de 40.000 personas

Por Josefina Reyes
22 July, 2026

Merced Guimarães solo quería construir una piscina en el patio de su casa en el barrio de Gamboa, Río de Janeiro. Fue en 1996, mientras los albañiles cavaban las columnas, cuando aparecieron las primeras mandíbulas humanas bajo el contrapiso.

Lo que encontró no era una tumba aislada. Su vivienda, construida en 1866, estaba levantada sobre el principal punto de descarte de africanos esclavizados que morían de disentería o viruela tras la travesía atlántica. “Encontré los restos de un holocausto”, confesó ella misma a la BBC, al describir los cuerpos incinerados y hacinados en trincheras bajo su propio piso.

Hoy ese patio es el Instituto de Investigación y Memoria Pretos Novos, con más de 40.000 restos humanos y 300.000 visitantes al año. A 21 años del hallazgo, el sitio sigue al borde del cierre por falta de financiamiento estatal en Brasil, el último país occidental en abolir la esclavitud.

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