Romina Peralta vive en Lomas de Zamora y en 2020 cumplió el primer sueño de 15 de una chica que iba al comedor comunitario que ella misma sostenía con sus hijos. Nunca imaginó que ese gesto se transformaría en algo tan grande.

Hoy organiza en promedio una fiesta por mes, y su iniciativa ya llegó a La Plata, Laferrere, Lugano, Corrientes y Córdoba. Todo con donaciones: vestidos, peinados, maquillaje, tortas y souvenirs que aportan vecinos y emprendedores solidarios. Ella coordina todo sola, sin auto propio, resolviendo imprevistos hasta último momento.

Atravesó una depresión tras la muerte de su padre y una separación, y pensó en dejarlo todo. Pero fueron justamente esas fiestas las que la sacaron adelante. “Lo mejor es la emoción de las chicas, no se lo esperan, lloran de felicidad”, dice. Hoy necesita un espacio más grande para las donaciones y busca sumar padrinos que la ayuden a seguir regalando sueños de 15.

