
Sonja Semyonova decidió comenzar una relación sentimental y erótica con un árbol a sus 45 años. Fue en la pandemia cuando se propuso hacer caminatas por un bosque cerca de su casa en Vancouver, Canadá, donde siempre se encontraba con el mismo roble.

Casi toda su vida permaneció soltera, pero esta vez dice haberse enamorado profundamente y sentir muchas sensaciones sexuales por éste: “Una relación erótica puede suceder de maneras mucho más creativas de lo que la mayoría da crédito: si su única energía erótica es a través de sus genitales, se están perdiendo de mucho placer”

