Pia Marshall no lo pensó dos veces: si su madre Marion, de 69 años, se animaba a un lifting facial en Corea del Sur, ella también se subiría al avión.
La cirugía de plano profundo de Marion fue primero. Un día después le tocó a Pia, de 40 años, creadora de contenido en Sunshine Coast, Australia. Pensaron que serían compañeras de recuperación, apoyándose entre moretones e hinchazón. Pero el guión se invirtió por completo: mientras Marion llevó todo “con calma”, Pia describió su primer día como “brutal”, con migrañas que no la dejaban en paz.

Ocho semanas después, la madre ya estaba prácticamente recuperada. Pia, en cambio, seguía con entumecimiento, hinchazón y una sensibilidad extrema detrás de las orejas. “Un resultado inesperado”, lo llamó ella misma, todavía sin entender cómo la de 69 años le ganó la carrera de la recuperación.

