Eldina Jaganjac se cansó de escuchar la misma pregunta: ¿por qué no te depilas?

Esta mujer danesa decidió dejar su bigote y sus cejas tal como le crecen, sin recortes ni afeitadas pensadas para resultar más atractiva ante los hombres. Dice que llegó a un punto en el que ya no quiso seguir reduciendo su apariencia a lo que otros esperaban ver. Y apunta directo a la doble moral: a los hombres nadie les exige explicar su vello facial, pero a las mujeres se les cuestiona cada pelo fuera de lugar.

Para Eldina no se trata de convencer a nadie ni de gustarle a todo el mundo. Se trata de algo mucho más simple: decidir ella misma qué significa verse bien. ¿Tú crees que las mujeres cargan con más presión que los hombres cuando se trata del cuidado del cuerpo?

