La vida de Jade Almond, una joven de Wigan, Reino Unido, dio un giro brutal en 2018 cuando, con solo 16 años y siendo arquera de fútbol, sufrió un golpe en la cabeza que la dejó sin poder caminar y obligada a meses de rehabilitación.

Tras siete meses de esfuerzo, cuando por fin lograba volver a ponerse de pie, el destino volvió a golpear: en el camino de regreso a casa, el mismo día que terminaba su tratamiento, un accidente de auto la dejó paralizada otra vez. “No podía moverme, no lo podía creer”, recordó.

Contra todo, logró recuperarse por segunda vez y hoy, ya adulta, busca inspirar a otros con su historia.
