Abigail Holt-Jennings tenía 42 años cuando los médicos encontraron algo que cambia cualquier vida: cáncer de mama en etapa 3, luego metástasis en pulmones y ganglios linfáticos. Diagnóstico terminal. El tipo de pronóstico del que muy pocas personas regresan.

Ella era autora y consejera, y en lugar de iniciar quimioterapia viajó a República Dominicana en lo que describió como un retiro espiritual. Allí relató haber tenido una visión de Jesús resucitado que le transmitió la certeza de que su cuerpo sería restaurado por completo.

Cuando volvió a Estados Unidos y se realizó los escáneres de rutina para monitorear el avance de los tumores, sus oncólogos no encontraron rastro de la enfermedad.

Su caso fue difundido por The 700 Club y Cornerstone Television Network, dos de las cadenas de televisión cristiana más grandes del mundo, y hoy es citado en comunidades religiosas de distintos países como evidencia de sanación a través de la fe.

