Aaron era un joven de Kentucky que desde pequeño sintió que había nacido en el cuerpo equivocado, y después de dos años de tratamiento hormonal y una cirugía de aumento de pechos, se convirtió en Erin Anderson, una mujer transgénero de 22 años que volvió a conectar con el amor que años atrás la había rechazado cuando aún vivía como hombre.

Todo comenzó cuando Aaron, por entonces un joven que se identificaba como varón, vio el perfil de Jared Norris, un informático de 28 años en Facebook y decidió escribirle porque le parecía lindo, pero Jared no le hizo mucho caso y Aaron decidió no intentarlo más.

Dos años después, Jared le dio “me gusta” a una foto de Erin Anderson en Instagram sin saber que se trataba de la misma persona, y esta vez no pudo resistirse: en cinco minutos ya estaban hablando, al día siguiente celebraron el cumpleaños de ella juntos y una semana después ya anunciaban en redes sociales que eran novios.

Ella le fue sincera a Jared desde el principio sobre su identidad de género, y él no sólo la aceptó sino que enfrentó las amenazas de muerte y los comentarios de odio que recibió por salir con una mujer trans.
