Shakiro y Patricia solo estaban cenando en un restaurante de Duala, Camerún.
No hubo ningún acto sexual, ninguna escena, nada que probar. Aun así, la policía las detuvo aquel 8 de febrero de 2021 por vestir ropa femenina, y tres meses después un tribunal las condenó a cinco años de prisión bajo el cargo de ‘intento de homosexualidad’. Shakiro, de 23 años, era ya conocida en redes por hablar abiertamente de su identidad; Patricia, de 27, era su amiga. Ambas debieron pagar además una multa de 370 dólares cada una, con la amenaza de sumar otro año de cárcel si no lograban reunir el dinero.

‘Es un golpe de mazo. El mensaje es claro: los homosexuales no tienen lugar en Camerún’, dijo su abogada Alice Nkom. Camerún es uno de los 31 países africanos que criminalizan las relaciones entre personas del mismo sexo, y años después Shakiro reveló que en prisión sufrió abusos que la obligaron finalmente a huir de su propio país.


