Dolly Parton murió el 25 de agosto de 2026, en Nashville, a los 80 años.
Su familia lo anunció con un video sencillo en Instagram. No dieron una causa de muerte. Solo dijeron que se fue en paz.

Fue la cuarta de doce hermanos, criada en una cabaña de Tennessee sin agua caliente. Su padre pagó al médico que la trajo al mundo con un saco de harina. De ahí salió una de las voces más grandes que escuchó el planeta.
Escribió “Jolene” y “I Will Always Love You” en una misma noche. Ganó Grammys, entró al Salón de la Fama de la Música Country, y construyó Dollywood, su propio parque, en el pueblo donde había crecido descalza.

Creó la Imagination Library, y mandó libros gratis a millones de niños que, como ella alguna vez, no tenían casi nada. En 2025 perdió a Carl, su esposo de 59 años. Apenas cuatro días antes de morir, había dicho que todavía le quedaban cosas por lograr.
No se despidió con un show ni con un último aplauso. Se despidió como vivió: agradecida, generosa, y cantándole al mundo hasta el final.
Gracias, Dolly. 🎶
