Mary Rivera tenía 82 años y un solo papel en el cine, pero fue suficiente para quedarse en el corazón de millones. Interpretó a “Lola”, la tierna abuela filipina de Ned Leeds en Spider-Man: No Way Home, ese personaje breve que los fans no olvidaron.

En abril de 2026 sufrió un derrame cerebral que la dejó en coma en un hospital de Honolulu, Hawái. Los médicos hablaron de pocas probabilidades de recuperación, y su familia esperó meses aferrada a la esperanza antes de tomar la decisión más difícil: dejarla descansar, rodeada de quienes la amaban.

Recién en agosto se conoció públicamente la noticia de su partida. Se fue como llegó a la pantalla: con ternura, sin ruido, dejando una huella pequeña pero imborrable 🕸️
