Murió Vincent Pastore a los 80 años: “Para el mundo siempre será el inolvidable Big Pussy, pero para quienes lo conocimos, era mucho más.”

Por Andrea Araya Moya
3 August, 2026

Vincent Pastore murió el sábado en su casa del Bronx. Tenía 80 años y una historia que casi no llega a contarse.


Nació en ese mismo Bronx en 1946. Fue a Vietnam. Volvió. Estudió teatro en Pace University y luego desapareció en la vida real: clubes nocturnos, la industria de la noche, el volante de una limusina.
Tenía 42 años cuando consiguió su primer papel en cine.

No fue un prodigio. No fue un niño descubierto. Fue un hombre que siguió esperando cuando la mayoría ya había guardado el sueño en algún cajón. Un día subieron a su limusina los hermanos Dillon. Lo fueron a ver actuar en una obra comunitaria. Kevin Dillon le abrió la puerta.

Después vinieron Goodfellas, Carlito’s Way. Papeles pequeños, casi invisibles. Hasta que en 1999 David Chase le dio a Salvatore “Big Pussy” Bonpensiero: el mejor amigo de Tony Soprano, el que lo traiciona, el que termina en el fondo del mar.

Una de las muertes más recordadas en la historia de la televisión.
Su representante Robert Attermann lo dijo con precisión: “Para el mundo siempre será el inolvidable Big Pussy, pero para quienes lo conocimos, era mucho más.”
Bob McGown, su mánager, lo resumió así: era generoso, ayudaba a cualquiera, y eso, dijo, es raro en este negocio.

Hay una ironía que la vida de Pastore se encargó de subrayar: pasó años interpretando al hombre que traicionó a sus amigos, y resultó ser exactamente la clase de persona que nunca lo habría hecho.
Deja una hija, Renee. Y un personaje que la televisión no va a olvidar.
Descansa, Vinnie. 🕊️

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